PROYECTO DE INVESTIGACIÓN

TÍTULO:

  • El efecto de la cantidad de agua en el crecimiento de la planta de Abas, mejor conocida como vicia faba

OBJETIVO:

  • Determinar como la diferencia de presencia de minerales  afecta al crecimiento de la vicia faba

PREGUNTA DE INVESTIGACIÓN:

  • ¿Cómo afecta la cantidad de agua en el crecimiento de la vicia faba?

MARCO TEÓRICO:

Identificación: planta anual de 30-100 cm, algo carnosa y glauca. Hojas paripinnadas, con 1-3 pares de folíolos, en ocasiones con un apéndice terminal muy reducido, de más de 1 cm de anchura. Flores con la corola blanca, salvo las alas, que son negras; cáliz truncado oblicuamente en su extremo, con dientes de tamaño desigual. Inflorescencias pedunculadas con pocas flores (1-5). Fruto en legumbre carnosa, alargada, glabra o con cortos pelos.

Forma biológica: terófito; floración: IV-IX.

Requerimientos ambientales: zonas templadas. Tolera mal las temperaturas extremas y prefiere los climas marítimos a los continentales. Es sensible a la falta de agua, especialmente desde la floración hasta el llenado de las vainas. Presenta pocas exigencias edáficas, aunque prefiere suelos de pH neutro, profundos, frescos y bien drenados. Soporta cierta salinidad.

Distribución y zonas de cultivo: originaria de Oriente Próximo. Su cultivo está extendido por todo el planeta.

Tipo de cultivo: cultivo de invierno y, en climas fríos, de primavera. Se siembra en regadíos o en secanos frescos, bien en cultivo puro (dado que no precisa de tutor), bien mezclado con una gramínea (avena, triticale).

Implantación y persistencia: cultivo anual. Buena implantación. Gran variabilidad en el tamaño de la semilla dependiendo de la variedad. La dosis recomendada para el cultivo puro es de 50 semillas/m2

Interés forrajero: las producciones alcanzan las 8 t ms/ha. Presenta un alto contenido en azúcares solubles y en proteína (19% PB). Respecto al guisante forrajero, el haboncillo puede resultar menos productivo pero, en contrapartida, no encama y presenta un mayor contenido en azúcares solubles, factores que facilitan su recolección y posterior ensilado.

Formas de aprovechamiento: se realiza un único aprovechamiento en estado de formación de vainas (en cultivo invernal la recolección se produce entre abril y mayo). Se puede aportar en verde o conservar mediante henificado o ensilado. Ensila adecuadamente incluso en cultivo puro pero precisa pre-henificación.

Variedades: los ejemplares cultivados para forraje pertenecen a las variedades botánicas minor y equina. Las semillas de estas variedades son de menor tamaño que las utilizadas para consumo humano (var. major). Algunas variedades forrajeras comercializadas son: Alameda, Brocal, Econa, Palacio, Prothabat 69, Rutabon y Vitabon.

Recolección:

Duración del cultivo de 70 a 90 días.

Deben recolectarse cuando las vainas estén todavía verdes y antes de que la piel de las semillas empiece a volverse áspera.

ETAPA DE GERMINACION

Figura 2. Etapa inicial de la germinación que comprende la imbibición y la aparición de la radícula.

 La etapa de germinación se inicia con la imbibición de la semilla y continúa luego de unos pocos días con la aparición de la radícula (Figura 2).

Posteriormente, aparece la plúmula y simultáneamente se van desarrollando las primeras raíces secundarias a partir de la radícula. La germinación es hipogea, siendo la plúmula la estructura que conduce al primer par de hojas y que emerge sobre el suelo. Una vez lograda la emergencia, la plúmula da paso al primer par de hojas verdaderas; bajo ellas se ubica el epicotilo, estructura que corresponde a la porción del tallo que se desarrolla entre la semilla y la primera hoja verdadera. Los cotiledones, en tanto, permanecen bajo el nivel del suelo, a la misma profundidad en que fue sembrada la semilla. La plántula recién emergida tiene una radícula vigorosa y presenta sus dos primeras hojas unidas en posición vertical sin desplegarse (Figura 3).

Figura 3. Plántula de haba recién emergida.

SISTEMA DE RAICES

Figura 4. Planta en estado inicial de desarrollo mostrando un vigoroso y ramificado sistema radical.

La radícula, desde que inicia su crecimiento, es muy vigorosa, y prontamente luego de ocurrida la emergencia de la plántula emite una gran cantidad de raíces secundarias  (Figura 4).

La radícula se va transformando gradualmente en una raíz pivotante, la cual logra profundizar en el suelo en forma relativamente rápida. El sistema radical es en definitiva bastante vigoroso, generándose largas raíces laterales a partir de la raíz pivotante; ésta puede alcanzar hasta 1m de profundidad, pero lo normal es que su crecimiento se produzca en los primeros 50 a 60 cm del suelo.

TALLO PRINCIPAL Y RAMAS

Los tallos son erectos, robustos, huecos y de sección cuadrangular; pueden alcanzar hasta 2 m de altura, aunque lo normal es que ésta fluctúe entre 0,8 y 1,2 m.
A partir de los nudos basales del tallo principal pueden originarse entre una y hasta cinco ramas por planta; el número promedio depende fundamentalmente de la densidad de población, de la fertilidad del suelo y  de la fecha de siembra, pero en general se aproxima a tres. La mayor parte de las ramas comienza su desarrollo tempranamente luego de ocurrida la emergencia, haciéndose visibles cuando el tallo principal presenta aproximadamente tres hojas como promedio (Figura 5).

Figura 5. Planta con presencia de ramas basales.

Figura 6. Planta en etapa reproductiva que presenta dos ramas basales con un crecimiento similar al del tallo principal.

Las ramas basales, que son en general bastante vigorosas, alcanzan un crecimiento que en muchos casos se asemeja al del tallo principal (Figura 6); las ramas basales aportan, en promedio, entre 50 y 70% del total de las vainas producidas por una planta.
Las plantas pueden además presentar ramas secundarias, las cuales se originan a partir de los nudos vegetativos inferiores de las ramas basales. Entre 70 y 100% de las plantas producen al menos una rama secundaria, siendo común que no produzcan más de tres. Estas ramas, que son de menor importancia, igualmente alcanzan un crecimiento relativamente importante, el cual se expresa en 10 o más nudos totales por rama.
Las ramas al ir adquiriendo peso, en la medida que ocurre el llenado de granos, se van apartando del eje central, hasta llegar incluso a quebrarse. Esta situación dificulta, en mayor o menor medida, la labor de cosecha de las vainas.

NUDOS VEGETATIVOS Y REPRODUCTIVOS

El número de nudos vegetativos en el tallo principal es una característica bastante estable a nivel de cada cultivar, siendo normalmente siete en los cultivares de haba de la variedad major, seis a siete en los de la variedad equina, y cinco a seis en los de la variedad minor. El número promedio de nudos vegetativos en las ramas basales, en tanto, varía generalmente entre tres y cuatro. Luego que se completan los nudos vegetativos, tanto a nivel del tallo principal como de las ramas basales, comienzan a producirse, en una secuencia ascendente, los nudos reproductivos; éstos se producen en gran número, existiendo escasas diferencias entre la cantidad producida por el tallo principal y por cada rama basal; el promedio de nudos reproductivos por tallo, en los cultivares de haba de la variedad major, varía entre 12 y 18.

  HOJAS

Luego de desplegarse la primera hoja verdadera, el tallo principal se elonga y aparecen dos hojas vestigiales apenas visibles; éstas son alternas y se ubican en los dos primeros nudos por debajo de la primera hoja. Para efectos prácticos, el primer nudo corresponde a aquel en que se presenta la primera hoja verdadera. Las hojas son alternas, presentan en su base un par de estípulas de escaso tamaño, generalmente dentadas y están compuestas por dos a seis folíolos ovales (Figuras 7 y 8). Los folíolos, a su vez, son generalmente alternos, sésiles, de color verde grisáceo y miden entre 5 y 6 cm de largo.

Figura 7. Planta con dos hojas en posición alterna; cada una presenta dos folíolos.
Figura 8. El número de folíolos por hoja se incrementa a cuatro, cinco y seis en los nudos reproductivos, siendo mayor el número en las hojas de posición más alta. 

Durante la etapa de llenado de granos se inicia el proceso de senescencia en las hojas basales. A partir de ese estado la senescencia de hojas continúa ocurriendo gradualmente en forma ascendente; esta situación debe atribuirse principalmente al sombreamiento que van sufriendo las hojas y en segundo término a una declinación en la actividad de las raíces, a incrementos en la temperatura y a la presencia de Botrytis fabae Sard..

ETAPA DE FLORACION

La floración se inicia a partir del primer nudo reproductivo en el tallo principal y se generaliza rápidamente a los primeros nudos de las ramas (Figura 9).

Figura 9. Planta iniciando su floración casi simultáneamente en el tallo principal y en una de sus ramas.

 Tanto en el tallo principal como en las ramas, la floración se prolonga por un largo período (60 a 75 días en cultivos sembrados en fechas óptimas), produciéndose racimos florales ordenadamente desde los nudos basales hacia los nudos superiores (floración acropétala) (Figura 10).

Figura 10. Desarrollo de la etapa de floración; los racimos se expresan ordenadamente desde el primer nudo reproductivo de cada tallo hacia arriba.

  La posición del primer racimo floral en el tallo principal y en las ramas, puede no coincidir con el de la primera vaina. En este sentido, las inflorescencias de los primeros nudos reproductivos tienen menos flores (tres o cuatro por nudo), siendo lo normal, en siembras tempranas en que la floración ocurre con temperaturas aún muy bajas, que no prospere ninguna de ellas. A partir del tercer nudo reproductivo aumenta el número de flores y la cuaja se hace más probable.

Figura 11. Componentes de una flor de haba.

FLORES E INFLORESCENCIAS
La flor del haba es grande y está conformada por cinco pétalos, que corresponden al estandarte o pétalo posterior, a las alas o pétalos laterales y a la quilla que está formada por los dos pétalos anteriores unidos entre sí (Figura 11). Los pétalos pueden ser totalmente blancos, o presentar manchas, las cuales pueden ser de color púrpura o negro.
Entre 5 y 50% de la polinización ocurre en forma cruzada, pudiendo llegar incluso a valores tan altos como 70%. El porcentaje dependerá en definitiva del cultivar, de las condiciones climáticas y de la población de insectos polinizadores. De cualquier forma, la polinización cruzada generalmente alcanza entre 30 y 50%.

Figura 12. Flores abiertas y dispuestas en racimos.

Las flores se presentan dispuestas en inflorescencias que corresponden a cortos racimos axilares (Figura 12). En una planta el número de flores por racimo varía entre dos y seis, alcanzándose un promedio que varía entre tres y cuatro.
Aunque la mayor parte de los racimos produce entre tres y cinco flores, en los cultivares de la variedad major lo común es que se obtenga entre cero y dos vainas por nudo. En este sentido, en un 80% o más de los nudos reproductivos se produce una absición total, ya sea de flores o de vainas jóvenes; en el restante 20%, que corresponde a los nudos reproductivos de posición más basal, los racimos presentan aproximadamente un 65% de absición de elementos reproductivos, siendo, en definitiva, el 35% restante el que origina la producción de vainas en cada planta. Esta situación determina que el número promedio de vainas por nudo, a nivel de toda la planta, sea muy bajo, habiéndose evaluado para cultivares del tipo Aguadulce un valor de tan sólo 0,3 vainas por nudo.

Los antecedentes señalados determinan que, si bien cada planta puede llegar a producir más de 300 flores, considerando un total de 80 a 100 nudos reproductivos totales por planta, el porcentaje de cuaja no supera en promedio el 10 a 15%.

El elevado porcentaje de absición que ocurre en haba se basa en la gran competencia por asimilados que se produce, tanto a nivel de cada racimo, como a nivel de la planta completa. En este sentido, el sistema vascular común que presenta cada racimo no logra abastecer todos sus elementos reproductivos. Por otra parte, debido al tipo de floración y a lo extenso del período, llega una etapa en que las plantas presentan simultáneamente crecimiento de tallos y hojas, apertura de flores, crecimiento de vainas y llenado de granos.

VAINAS

Figura 13. En todos los cultivares las vainas crecen en un principio en forma recta hacia arriba.

Las vainas o legumbres corresponden a frutos, los cuales están compuestos por dos valvas provenientes del ovario. Las vainas, que son rectas y carnosas en sus estados iniciales (Figura 13), presentan un interior esponjoso, felpudo y de color blanco (Figura 14); la parte interna de las vainas corresponde al mesocarpio y al endocarpio. En los cultivares de la variedad minor, las vainas, debido a su menor tamaño y peso, se mantienen erectas a través de todo su desarrollo. En los cultivares de la variedad major, en tanto, las vainas van inclinándose en la medida que avanza el llenado de sus granos (Figur15).

Figura 14. El interior de las vainas es esponjoso, felpudo y de color blanco.

La longitud de vainas en los cultivares de haba de la variedad major, fluctúa aproximadamente entre 12 y 35 cm, con un valor promedio de 22 a 24 cm en el caso de los cultivares del tipo Aguadulce (Figura 16). El ancho de las vainas, para el mismo tipo de cultivares, varía entre 2,0 y 2,5 cm como promedio.
En los cultivares de la variedad major, que producen semillas más grandes o “habones”, las vainas son de menor longitud, alcanzando valores promedio iguales o inferiores a 15 cm.

Las plantas de los cultivares de haba del tipo Aguadulce pueden producir entre 8 y 25 vainas, dependiendo fundamentalmente de la densidad de población, de la fecha de siembra y de la calidad del suelo. Los cultivares de la variedad major que producen “habones”, en tanto, logran en promedio un 20 a 30% más de vainas por planta que los cultivares del tipo Aguadulce.

El número de semillas por vaina, en todos los cultivares, varía considerablemente según la posición que presenten las vainas en los tallos. Así, las de los nudos inferiores logran producir un mayor número de semillas que las de los nudos superiores. En los cultivares del tipo Aguadulce, variedad major, se producen entre cuatro y cinco semillas por vaina como promedio, con un máximo individual de hasta siete semillas en las vainas inferiores (Figura 17) y un mínimo de dos en las vainas ubicadas en los nudos productivos más altos. En los cultivares que producen semillas más grandes, o “habones”, se obtiene un promedio de tres semillas por vaina (Figura 17). En los cultivares de la variedad minor, en tanto, el promedio alcanza aproximadamente a cuatro semillas por vaina.

Figura 17. Vaina de un cultivar tipo Aguadulce con siete granos y vaina de un cultivar que produce “habones” con tres granos.

ETAPA DE LLENADO DE GRANOS

Figura 18. La elongación de las vainas y el crecimiento de los granos ocurren en forma simultánea.

En haba, a diferencia de otras leguminosas de grano, la elongación de las vainas y el crecimiento de los granos se producen en forma simultánea (Figura 18); los granos inmaduros van incrementando su tamaño hasta alcanzar su madurez óptima para consumo en verde con una humedad de 72 a 74% como promedio. En ese estado, los granos prácticamente han llenado la cavidad de la vaina. Ocasionalmente, uno o dos granos, al interior de las vainas, abortan o permanecen muy pequeños sin alcanzar un tamaño comercial.
Los granos, una vez que pasan el estado óptimo de madurez para consumo en verde, junto con comenzar un rápido descenso en su contenido de humedad, van tomando un color cada vez más opaco y menos verdoso. El hilum, por su parte, pierde gradualmente su color verde, adquiriendo un color beige; éste se va convirtiendo en un color café cada vez más oscuro, hasta transformarse definitivamente en negro (Figura 19).

Los granos con hilum color café oscuro ya han perdido su calidad para ser consumidos en verde, presentándose escasamente acuosos, almidonosos y carentes de todo dulzor.

Las vainas, por su parte, también van perdiendo humedad y su color verde se va haciendo gradualmente menos brillante, hasta virar a amarillo y comenzar un proceso de arrugamiento. El interior blanco y aterciopelado de las vainas, una vez alcanzada la madurez para consumo en verde, comienza poco a poco a degradarse, tornándose duro y rígido una vez lograda la madurez fisiológica; las semillas, por su parte, van quedando cada vez más comprimidas al interior. Finalmente, las vainas pierden flexibilidad y adquieren un color negro, presentándose las semillas secas y duras al interior.

La forma y el color de los granos varía con el cultivar, en tanto que el tamaño es influido además por las condiciones de crecimiento. El color de la testa es inicialmente verde, alcanzando en su estado de madurez hortícola un color que usualmente es crema o verde grisáceo, aunque también puede ser un verde relativamente brillante. En los cultivares que producen granos de tamaño pequeño (variedad minor), el peso de 100 granos varía entre 70 y 120 g; en cultivares que producen granos de tamaño intermedio (variedad equina), el peso de 100 granos para consumo en verde varía entre 160 y 200 g; por último, en los cultivares del tipo Aguadulce (variedad major), el peso de 100 granos al estado de madurez para consumo en verde es de 200 a 250 g como promedio.

SEMILLAS

La semilla está compuesta por la testa, los cotiledones y el eje embrionario; en el punto en que la semilla se conecta a la vaina a través del funículo, existe una cicatriz que corresponde al hilum. Prácticamente junto a uno de los extremos del hilum se presenta el micrópilo, que corresponde a una abertura natural microscópica, a través de la cual ingresa agua a la semilla en los estados tempranos de germinación. Los cotiledones, por su parte, protegen al eje embrionario y lo proveen de nutrientes durante la germinación y el establecimiento. El eje del embrión está formado por la radícula, el hipocotilo, el epicotilo, la plúmula y las dos hojas vestigiales.

Figura 20. Semillas de buen calibre correspondientes a un cultivar tipo Aguadulce (variedad major)

En los cultivares de la variedad minor las semillas son pequeñas, pesando entre 30 y 70 g las 100 unidades. En los cultivares de la variedad equina el peso de 100 semillas fluctúa entre 70 y 110 g y en los cultivares de la variedad major, en donde las semillas son de tamaño grande (Figura 20), el peso de 100 semillas varía entre 120 y 180 g. El color de las semillas secas, en tanto, puede ser crema, café, café púrpura, rojo, negro o verde plomizo.

Cuadro 1. Composición promedio de una semilla de haba. 

Componentes Porcentajes (%)
Humedad 12,0 – 14,0
Carbohidratos 50,0 – 55,0
Proteína 23,0 – 24,0
Grasa 1,0 – 1,5
Fibra 8,0 – 9,0
Ceniza 3,0 – 3,5

Comentarios: en los últimos años se está recomendando esta especie, junto con otras leguminosas forrajeras, para sustituir al raigrás italiano como cultivo invernal en rotaciones intensivas en áreas templadas. Con ello se pretende frenar los aportes de fertilizantes nitrogenados, disminuir el número de aprovechamientos a uno único, y cubrir el déficit proteico en la alimentación de rumiantes.

HIPOTESIS:

La variación de minerales en este caso el H2O que se encuentra en la tierra afectara considerablemente al crecimiento de la vicia faba

PREDICCION:

  • La variación de la cantidad de agua en la vicia faba producirá en el primer caso con cantida reducida 50ml de agua la muerte de la semilla
  • En el segundo caso con cantidad media 150 de agua producirá su mayor crecimiento
  • Finalmente en el tercer caso 300 producirá el ahogamiento de la semilla

MATERIALES:

 METODOS:

 “Diseño experimental” ml-agua                          gr-tierra                          gr abono

Bibliografía:

Aizpuru et al. (1999), INFOAGRO (2007), Martínez et al. (2005a), Martínez et al. (2005b), Martínez & Pedrol (2006), Romero Zarco (1999), SERIDA (2007).

http://www.unavarra.es/herbario/pratenses/htm/Vici_faba_p.htm

http://fichas.infojardin.com/hortalizas-verduras/haba-habas-verdes-vicia-faba.htm

https://saludybuenosalimentos.es/alimentos/index.php?s1=Legumbres&s2=Verdes&s3=Haba

http://www7.uc.cl/sw_educ/cultivos/legumino/haba.htm

http://plantasyjardin.com/2013/05/vicia-faba-el-cultivo-de-las-habas-en-el-huerto/

Bianco, V. V. y F. Pimpini. 1990. Orticoltura. Pàtron Editore, Bologna, Italia. 991p.

Faiguenbaum, H. 1994. Producción de leguminosas hortícolas y maíz dulce para la agroindustria del congelado. Proyecto docente. Pontificia Universidad Católica de Chile, Santiago, Chile. 156p.

Gubbins, X. 1996. Efecto de distintas distancias sobre hilera en tres cultivares de haba (Vicia faba L.). Memoria de título de Ingeniero Agrónomo. Universidad de Chile, Santiago, Chile. 42p.

Kay, D. E. 1979. Food legumes. Crop and product digest Nº 3. Tropical Products Institute, 56/62 Gray’s Inn Road, London, Inglaterra. 435p.

Knott, C. M., A. J. Biddle y B. M. McKeown. 1994. Field bean handbook. Processors and Growers Research Organization, Peterborough, Inglaterra. 178p.

Rex, E. 1993. Evaluación de nuevos cultivares de haba (Vicia faba L.) para consumo en verde. Memoria de título de Ingeniero Agrónomo. Universidad de Chile, Santiago, Chile. 63p.

Tapia, F. 1993. Cultivo de haba. p. 54-72. In H. Faiguenbaum (ed.). Curso: Producción de leguminosas hortícolas y maíz dulce. Pontificia Universidad Católica de Chile, Facultad de Agronomía, Departamento de Ciencias Vegetales, Santiago, Chile.

Wiersema, J. H. Germplasm Resources Information Network (GRIN)-Taxonomy: Economic plants. USDA-Agricultural Research Service, EUA. Internet, http://www.ars-grin.gov/npgs/tax.

ANEXO:

APORTE NUTRICIONAL POR CADA 100GRAMOS

Energía
178,70 Kcal
Potasio
650,00 mg
Vitam. A
26,50 µg
Proteínas
15,75 g
Fósforo
344,00 mg
Vitam. B1
0,35 mg
Hidratos
18,75 g
Fibra
15,05 g
Vitam. B2
0,18 mg
Agua
47,75 g
Grasa
1,15 g
Vitam. B3
5,50 mg
Calcio
61,50 mg
Colesterol
0,00 mg
Vitam. B6
0,22 mg
Hierro
3,65 mg
AGS
0,17 g
Vitam. B9
284,00 µg
Yodo
3,00 µg
AGM
0,17 g
Vitam. B12
0,00 µg
Magnesio
109,00 mg
AGP
0,60 g
Vitam. C
14,00 mg
Cinc
2,00 mg
Carotenos
33,00 µg
Vitam. D
0,00 µg
Selenio
4,80 µg
Retinol
0,00 µg
Vitam. E
0,28 µg
Sodio
14,50 mg

 VARIEDAD BOTANICA:
El haba, Vicia faba L., es una especie dicotiledónea anual, perteneciente a la familia de las fabáceas (papilionáceas); en ella, es posible distinguir tres variedades botánicas, todas cultivadas, las cuales se diferencian fundamentalmente en el tamaño de sus semillas. A continuación se presenta una descripción de cada una de ellas:

  1. a) Vicia faba var. minor (Harz) Beck (Figura 1): sus semillas son de tamaño pequeño, de forma elipsoidal y pesan en promedio entre 0,3 y 0,7 g cada una. Sus vainas son cilíndricas, miden entre 8 y 15 cm de largo y contienen tres a cuatro semillas; estas últimas miden entre 0,7 y 1,3 cm de largo.
  2. b) Vicia faba var. equina Pers. (Figura 1): sus semillas son de tamaño mediano, de forma aplastada y el peso promedio de cada una varía entre 0,7 y 1,1 g. Las vainas, que son de tamaño intermedio, presentan una dehiscencia moderada y contienen tres a cuatro semillas; estas últimas miden entre 1,3 y 1,7 cm de largo.
Figura 1. Semillas de haba correspondientes a las variedades botánicas minor, equina y major.
  1. c) Vicia faba var. major (Harz) Beck (Figura 1): es la más usada para consumo en verde; sus semillas son de tamaño grande, alcanzando un peso promedio por semilla de entre 1,2 y 1,8 g. Sus vainas son indehiscentes, miden entre 12 y 35 cm de largo y contienen cuatro a cinco semillas; éstas miden entre 2 y 3 cm de largo. Los cultivares más utilizados en Chile, que corresponden al tipo Aguadulce, pertenecen a esta variedad botánica.

    Plagas y enfermedades de LA VICIA FABA

– Pulgón negro.
– Sitona (igual que el guisante).
– Lixus (escarabajo).
– Roya.
– Esclerocio (moho blanco).
– Mildiu.
– Mancha de chocolate (botrytis).
– Jopo (planta parásita).

CONCLUCIÓN

Según lo observado luego de elaborar el proyecto, podemos concluir que:

-La cantidad de riego de la Vicia Faba está relacionado con la longitud de la planta de vicia faba.

Pues las muestras de Vicia Faba que fueron regados  con 100 ml de ácido hídrico, respondieron mejor a los resultados.

PROBLEMAS ENCONTRADOS EN EL PROCESO DE INVESTIGACIÓN

En la investigación se presentaron las siguientes dificultades que podrían intervenir en el control de variables:

  • La extraña aparición de aproximadamente 150 g de tierra en una de las muestras y exceso de ácido hídrico  en la muestra
  • *La desaparición de 2 muestras.

EVALUACIÓN

  • En el presente trabajo de investigación, mi grupo y yo hemos obtenido muchos aciertos, como también dificultades.
  • Sin embargo, creo que los resultados del proyecto fueron positivos y nos ayudaron a responder de la forma más  acertada la pregunta propuesta.
  • PROPUESTA DE MEJORA
  • Creo conveniente una reforma en los siguientes aspectos para lograr en el futuro una investigación mejor:
  • -ORGANIZACIÓN.
  • – MATERIALES.
  • INTEGRANTES:
  • -Elias Brandow Chiclla Llocclla
  • -Misceli Vega Sifuente
  • -Lizbeth Ramos Mendoza
  • -Steven Carpio Tipismana
  • -Silvia Valeriano Farfán

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